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  • Antetítulo: BALANCE DEL PRIMER AÑO DE GOBIERNO DE ENRIQUE PEÑALOSA
  • Autor: CARLOS ALBERTO TORRES-TOVAR, ELOISA VARGAS-MORENO, ALLAM ECHEVERRI-JIMÉNEZ*
  • Edición: 231
  • Sección: Gobiernos locales, año 1
  • Fecha: 20ene-20feb
Martes, 24 Enero 2017 17:58

¡Bogotá mejor para pocos!

Escrito por  CARLOS ALBERTO TORRES-TOVAR, ELOISA VARGAS-MORENO, ALLAM ECHEVERRI-JIMÉNEZ*
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“Señor Alcalde y equipo de gobierno:

la ciudad no es una maqueta”

 

El presente balance busca entregar insumos para el análisis crítico del primer año de gobierno de Enrique Peñalosa, con el ánimo de comprenderlo (si es que aún no nos queda claro).

 

Durante los pasados 365 días Enrique Peñalosa y su equipo no hicieron más que mirar por el retrovisor y hacernos creer por todos los medios que el obsesivo modelaje de maquetas, photoshop y renders, son sinónimos de gobierno urbano. En aquel lapso la tal recuperación de Bogotá no resultó otra cosa distinta a la reconquista de la ciudad como un negocio rentable para pocos. Así, hemos vuelto al marketing territorial como expresión maniquea de la política urbana, donde “hermoso, bonito, feo y horrible” son las palabras preferidas del Alcalde para describir la situación actual de una ciudad que escapa a su comprensión. A diferencia de lo que dicen algunos tratando de explicar la caída en picada de su popularidad –78 por ciento de desfavorabilidad según encuesta de percepción ciudadana Bogotá Cómo Vamos1–, no es “Peñalosa, el alcalde incomprendido”2, es Peñalosa el incapaz de comprender.

 

Tres pilares del urbanismo de élite: el desastre 18 años después

 

De la larga lista de transformaciones promovidas por el Alcalde, vale la pena mencionar tres que delatan el impacto de la reconquista y los efectos perversos de medidas tomadas por el mismo Enrique Peñalosa 18 años atrás, estas son: 1. Reducción del Sistema de Movilidad a Transmilenio; 2. Renovación urbana como higienismo del nuevo siglo y; 3. El negocio de la “vivienda social”.

 

1. Reducción del Sistema de Movilidad a Transmilenio. En su primera alcaldía Peñalosa prometió construir el Metro y no cumplió, dejando a cambio la costosa y pesada infraestructura del Transmilenio, empresa con la cual estaría comprometido directamente como consultor-presidente del Instituto para el Desarrollo de Políticas para el Transporte3, cargo desde el cual se ha dedicado a vender buses Volvo al llamado Tercer Mundo. Su interés desmedido por un metro elevado que funcione como alimentador de Transmilenio no tiene mejor justificación que la de un negocio personal al cual quiere someter a más de 7 millones de bogotanos. Además, el impacto ambiental y visual del metro elevado sería catastrófico al ocultar el sol en las principales avenidas.

 

Por otra parte, es claro que la ciudad debe invertir en el proceso que cuenta ya con estudios, es decir en el metro subterráneo4. Invertir en nuevos estudios es entregar nuestro futuro en deuda a personajes como el señor Andrés Escobar Uribe representante directo de Pedro Gómez en los negocios de la ciudad, nombrado como actual gerente de la Empresa Metro y quien fuera director de la Empresa Nacional de Renovación Urbana Virgilio Barco. También lideró el polémico proyecto de Renovación Urbana del CAN y Nuevos Ministerios.

 

A la catástrofe del Metro, se suma el previsible aumento de líneas de Transmilenio en las troncales de la Carrera Séptima, la Avenida Boyacá, la Carrera 68 y Avenida Ciudad de Cali, sin cambiar el parque automotor existente, sin mejorar la calidad del servicio, con los mismos contratos leoninos que solo le dejan el 5 por ciento de cada tiquete a la ciudad. A cambio, el Distrito debe responder por vías, estaciones, seguridad, entre otros.

 

Finalmente, quieren hacer pasar por nuevos dos viejos y necesarios proyectos: el incremento de ciclo rutas y el cable aéreo. Sobre las ciclo rutas, la ciudad venía avanzando de manera sostenida, incentivando el uso de la bicicleta como medio de transporte necesario frente a los retos del cambio climático. No son pertinentes los aspavientos oportunistas que intentan aprovecharse de un movimiento ciudadano con trayectoria, agenda y conciencia. En cuanto al cable aéreo que estaba pensado para mejorar la calidad de vida de los pobladores del sur de la ciudad en conectividad directa con el Metro, ha quedado reducido a dos líneas, una en Ciudad Bolívar y otra, que a imagen y semejanza del Parque Arvi en Medellín, pretende conectar el norte de la ciudad con el Embalse San Rafael5. Este último proyecto valoriza suelo de protección ambiental para la ubicación de inversión inmobiliaria de proyectos de alto coste.

 

2. Renovación urbana como higienismo del nuevo siglo. Anunciándola como el “Fin a las tres ollas más grandes del narcotráfico en Colombia” la alcaldía engaña nuevamente a la ciudadanía, pasando por encima de la vida y dignidad de cientos de familias de barrios como el San Bernardo, que hoy en día siguen soportando el impacto de lo que fue la demolición del barrio Santa Inés y la construcción del Parque Tercer Milenio a inicios de julio de 1999. Durante los últimos 18 años y ante las miradas esquivas de presidencia y el distrito, las mafias se fueron comiendo lo que encontraron a su paso. Así, el mal llamado “Nuevo Bronx” que se tomara paulatinamente las calles 6ta, 5ta y 4ta del barrio San Bernardo es resultado directo del urbanismo apresurado e higienista del alcalde. Crisis humanitaria, crisis del capital y, sobre todo, crisis del urbanismo de élite responsable del deterioro socio-espacial, que al mejor estilo criollo-rentista, sigue esperando que “la tierrita engorde” los pobres “evacuen” y los proyectos cuajen.

 

Desde las actuaciones en el Parque Tercer Milenio, los Proyectos de Ciudad Salud y la más reciente propuesta de creación del Instituto para el Desarrollo del Centro, que extrañamente quieren ubicar en la Secretaría de Gobierno y no de Hábitat o de Cultura, se evidencia el accionar caprichoso de delfines tecnócratas sobre un centro que requiere más políticas de mejoramiento y revitalización que otro tipo de intervención.

 

3. El negocio de la “vivienda social”. Es manifiesto, a lo largo y ancho del país, que hacer las casas y las cosas a su antojo es la premisa clara de planificadores, empresarios y gobiernos municipales que insisten en ubicar la vivienda social y con ella a los pobres en las periferias. Haciendo eco a la tesis trasnochada de L. Currie sobre El Sector Líder, la trayectoria histórica de nuestro urbanismo ha representado un engaño a millones de pobres que tras la ilusión de la ecuación Ciudad=vivienda propia= bienestar, siguen poblando por necesidad rondas de ríos, humedales, reservas forestales y agrícolas y cuanta esquina de bosque dispongan los brazos metálicos instalados por el próspero gremio de los constructores. A la mentirosa ecuación se sumó finalizando la década del 90 la campaña desinformativa “[...] de los agentes mejor informados sobre el comportamiento del mercado del suelo urbano en Bogotá [...] que enfatiza sobre la escasez física y, por tanto, económica del suelo urbano”6.

 

Sin llamar a engaños y comprendiendo bien cuál es el modelo de ciudad del actual alcalde, fue “inaugurado más de dos veces” de la mano del vicepresidente Germán Vargas Lleras y la Ministra de Vivienda Elsa Noguera el Proyecto Campo Verde en la localidad de Bosa, el cual pone en riesgo a 6.129 familias. A través de un concepto del Idiger de 2016, e ignorando la orden de un alto Tribunal7, el Alcalde, el Vicepresidente y la Ministra se tomaron varias fotos juntando ladrillo y cemento bajo el titular “arrancó en forma la construcción de vivienda popular en Bogotá”. A esto se suma la habilitación de suelo urbanizable en más de 1.400 nuevas hectáreas ubicadas entre el borde occidental del río Bogotá (48 kilómetros lineales) y la Reserva Thomas Van Der Hammen (RTVH). Allí se propone la construcción de más de 2.300.000 viviendas que según el estudio Sistema de Ciudades del DNP 2015, requiere Bogotá en los próximos 30 años. De forma particular el proyecto de vivienda ‘Ciudad Paz’ que afectaría la RTVH en la perspectiva de asegurar la conectividad –ya existente– entre los cerros orientales y el río Bogotá, debe contar con la aprobación de la CAR. Amanecerá y veremos.

 

Cabe mencionar la fusión de Metrovivienda y la ERU para la producción de suelo para Vivienda de Interés Social (VIS) y Vivienda de interés prioritario (VIP) con la tarea central de retomar de la Operación Estrategia Nuevo Usme (150.000 viviendas multifamiliares) y la articulación Empresa de Renovación Urbana (ERU) Bogotá con la Empresa Nacional de Renovación Urbana (ENRU) Virgilio Barco, empresas líderes en urbanismo cosmético encargadas del “cambio extremo del centro”. Este es otro más de los rimbombantes anuncios que aparecieron en la revista de publicidad (e información) sobre el trabajo de la administración en 2016.

 

Plan de Desarrollo, POT y otras transformaciones

 

Otros elementos del balance Peñalosa 2016, con consecuencias importantes para el presente y futuro de la ciudad, están relacionados con:

 

La Revisión General del Plan de Ordenamiento Territorial que contó durante 2016 con escenarios de participación ciudadana, donde se evadieron los debates centrales al insistir en preguntas retóricas sobre el bienestar y la felicidad. Proceso que pone en evidencia el poco reconocimiento de una ciudadanía informada que sabe de sus conflictos y que, sobre todo, cuenta con propuestas. De nuevo los expertos tomarán las decisiones sobre el por qué, para qué y el dónde del futuro de Bogotá.

 

La cosmética de limpieza de postes y recuperación de espacio público, que según el mismo Alcalde significó para 2016 –300.000 metros cuadrados de espacio público recuperado, atentando contra un renglón importante en la economía de la ciudad, el derecho al trabajo y la sobrevivencia de las casi 50 mil personas dedicadas a esta actividad8.

 

Eliminaron el programa Basura Cero sin contar con un verdadero programa de reciclaje, dejando a la ciudad sin alternativas reales de gestión de sus residuos. Afectadas: familias recicladoras expuestas de nuevo a la informalidad; familias campesinas y urbanas que al borde de Doña Juana (más botadero que relleno) deben soportar la inclemencia de crecer de cara a las basuras, en medio de una ciudad irresponsable con sus “desechos”. Beneficiadas: las familias de la firma consultora Econ y demás asesores contratados por la actual directora de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), Beatriz Elena Cárdenas, con quienes se llevará a cabo el proceso de licitación para la implementación del modelo zonal de recolección de basuras9.

 

Privatizaciones: la adaptación técnica de la ETB y la ignorancia de los expertos

 

Además de adoptar el rol histórico de una empresa pública vigorosa y pujante, y a pesar de los chismes tecnocráticos de escritorio que buscan desprestigiar su desempeño durante varios años, la Empresa de Teléfonos de Bogotá (ETB) continúa como una de las instituciones insignes de la ciudad. Querida por la ciudadanía y vilipendiada por un selecto gabinete de “expertos”, a pesar de ser calificada con uno de los mejores promedios de gestión y gobierno urbano en la encuesta más reciente de percepción ciudadana, efectuada por la firma de opinión Ipsos, titulada Bogotá Cómo Vamos (BCV)10. Junto a las encuestas de opinión, la legitimidad de la ETB también ha sido defendida en las calles de la ciudad, justo en la vecindad del complejo gubernamental donde se suele negociar el futuro de los bienes públicos del Distrito. A mediados de mayo del 2016, un grupo nutrido de sus trabajadores y estudiantes de la Universidad Distrital manifestó su tajante rechazo a la privatización de la ETB, en medio de una densa nube de bolillazos y gases lacrimógenos11.

 

No sobra decir que en ambos casos la protesta está justificada. La cartera disponible de la Universidad Distrital está literalmente en juego, al igual que miles de puestos de trabajo que proveen el sustento diario de un sinnúmero de familias. La negativa a la distribución de dividendos bursátiles para los accionistas de la ETB avalada por su Junta Directiva a inicios de marzo de 2016 contrajo la absorción de 863 millones de pesos para la Universidad Distrital a finales de agosto del mismo año12. Esto es particularmente grave si consideramos las aplastantes urgencias presupuestales que rodean los 11 billones de pesos. Según varios voceros de la Universidad Distrital, la administración Peñalosa sólo aumentó la vigencia fiscal del alma máter en un 3 por ciento a pesar que la inflación promedió una tasa del 6,77 por ciento, lo que implica que la Universidad dejó de recibir aproximadamente $6.490 millones de pesos13.

 

Frente a este panorama de enajenación de los bienes públicos y corrosión del carácter y de los afectos de las familias trabajadoras del Distrito, cabría preguntarnos, ¿cuáles son las razones, los argumentos y las posiciones que respaldan la venta de la ETB? Para ello, debemos revisar con detalle qué opina el gabinete de “expertos” de la administración Peñalosa, algunos analistas de la prensa económica e, incluso, el mismísimo alcalde mayor. En la presentación del Plan de Desarrollo en el Concejo, a principios de abril de 2016, Peñalosa mencionó que era en sí muy difícil para una empresa pública competir con las grandes compañías del sector de las telecomunicaciones. Para Peñalosa, la pérdida de las cuotas de mercado de la ETB a causa del ingreso de fuertes competidores en el sector de las telecomunicaciones no le brinda un margen de maniobra amable para innovar, realizar las inversiones necesarias, y crecer14. Está clarísimo que el criterio de funcionamiento de una empresa pública para el alcalde mayor se centra en la acumulación del capital y no en el servicio que sus beneficios pueden prestar a la ciudadanía.

 

Asimismo, para ciertos opinólogos profesionales con tribuna en la gran prensa, la subasta de la ETB al mejor postor se justifica por su progresiva pérdida de valor, es decir, por la incapacidad gerencial de sus juntas directivas para reproducir las ganancias a la par de su tasa de inversión. En otras palabras, la ETB es una empresa ineficaz e ineficiente debido a que no ha podido recuperar a muy corto plazo la inversión de $2.1 billones de pesos en ganancias y dividendos para sus accionistas. Esta es la posición de Carlos Caballero Argáez, para quien la ETB no es una joya sino un lastre, dado que las necesidades de inversión de la ciudad son, a su modo de ver, mucho más gigantescas y rentables que la ETB15. Por último, para Jorge Castellanos, ex presidente de Bancafé, ex banquero de inversión de J.P. Morgan16 y flamante presidente de la Junta Directiva de la ETB, hay que vender la empresa cuanto antes porque perderá valor sin importar lo que se haga. Para Castellanos, como no hay dinero para capitalizar la empresa, la enorme red de fibra óptica quedará inevitablemente enterrada sin capacidad de conectarla, deteriorándose progresivamente así hasta el punto de su inutilidad técnica17.

 

Semejante comentario empapado de indolencia técnica y mezquindad administrativa expresado por un doctor en Finanzas y Estratega Senior de Inversión le habría valido una expulsión segura en J.P. Morgan hace unos años. No obstante, para congraciarse con sus antiguos jefes y con los accionistas privados de la empresa, propuso a fines de diciembre del 2016 que J.P. Morgan fuese la firma encargada de coordinar la venta del paquete accionario de la ETB. Para Beatriz Arbeláez, la actual secretaria de Hacienda del Distrito, la escogencia de J.P. Morgan para este fin se justifica por su experiencia en el arbitraje de varios procesos de privatización de empresas públicas de telecomunicaciones en América Latina18. Lo que Arbeláez no cuenta a la opinión pública es que J.P. Morgan fue una de las firmas responsables en el ocultamiento de la deuda soberana griega y de la producción de hipotecas basura en E.E.U.U durante la historia de la gran crisis financiera mundial del 2007, próxima a cumplir 10 años19. Acá hay un evidente conflicto de intereses que las autoridades competentes deberían investigar.

 

Por ignorancia o complacencia, el afán cortoplacista de los voceros del capital distorsiona el diagnóstico financiero de la ETB, confundiendo un reflujo intestinal con un cáncer de estómago. Según el ex ministro de Minas y Energía, Diego Otero Prada, si bien es cierto que los ingresos de la ETB han crecido a una tasa modesta en el último año, la empresa ya tiene las bases tecnológicas para acrecentar sus recursos y competir eficazmente en el mercado20. Por último, a inicios de febrero de 2014, la ETB adquirió el 75 por ciento de la empresa de internet satelital Skynet para cubrir el servicio de internet en regiones del país donde no es posible instalar cableado de fibra óptica, como en el caso de Chocó, Amazonas y La Guajira21. Las operaciones de ETB-Skynet trascienden las fronteras nacionales, albergando ambiciosos proyectos de inversión en países vecinos. A mediados de junio de 2016, René Otero, el presidente de Skynet Perú anunció un programa de instalación de banda ancha de alta velocidad en gran parte del territorio nacional peruano para los próximos años22. En caso que la empresa logre privatizarse, quien aprovecharía estas ricas fuentes de ingreso transformables en planes públicos de salud, educación, vivienda y equipamientos urbanos, serían los consorcios privados y no la población bogotana. Hay un selecto club que está jugando con tu patrimonio.

 

Los recursos para la construcción de una ciudad digna y amable para la población bogotana están a punto de dilapidarse por expectativas irreales y precipitadas de acumulación de capital para unos pocos. Si la venta de la ETB se realiza para que la élite capitalina en palabras de Miguel Uribe, pueda caminar por los andenes de Bogotá libres de vendedores ambulantes sin “matarse o romperse un fémur”23, nos retrasaremos años luz en el ejercicio efectivo de la democracia. Si en verdad les importa la pequeña infancia, la innovación tecnológica de punta y la oferta de servicios públicos para la población bogotana, vender la ETB sería la peor decisión de administración pública en siglos.

 

Colofón

 

El primer año de alcaldía de Peñalosa no trajo nada nuevo bajo el sol de una ciudad que maduró, que aprendió a debatir, construir agendas, planear y concretar sus intenciones, una ciudad que se sabe y reconoce en su diversidad territorial, en su riqueza ambiental y social, así como en las dificultades que le son propias al ser capital de un país que hasta ahora despierta a la paz; una ciudad que se comprende y conoce y que en consecuencia se levanta con voces de descontento y oposición frente a un modelo que ya no le calza.

 

“Te amamos Bogotá y te deseamos un 2017 con más política y menos marketing”.

 


 

* Respectivamente: Ph.D., en Urbanismo. Arquitecto. Profesor Universidad Nacional. Politóloga, Máster en Sociología y Antropología Urbana. Economista, Máster en Historia.
1 http://www.bogotacomovamos.org/documentos/encuesta-de-percepcion-ciudadana-2016/
2 http://www.semana.com/nacion/articulo/revocatoria-a-enrique-penalosa/511543
3 Ver: Carrillo, Carlos. “Peñalosa y su trancón de intereses” en: https://algarete.com.co/2016/01/24/penalosa-y-su-trancon-de-intereses/
4 Ver: “Concejal le pone freno al metro propuesto por Peñalosa”, en: http://www.semana.com/nacion/articulo/hollman-morris-instauro--accion-de-cumplimiento-por-metro-de-bogota/509287
5 Ver: “Bogotá lista para la gran transformación. Todo lo que usted tiene que saber sobre lo que se hizo en la ciudad este año y lo que viene”, p. 90.
6 Alfonso, O. (2012). Bogotá segmentada: reconstrucción histórico-social de la estructuración residencial de una metrópoli latinoamericana. Ed. Universidad Externado de Colombia, Bogotá. p. 164
7 Como anota María Mercedes Maldonado en su columna: “¿Recuerdan el proyecto Campo Verde en Bosa? Se construirá en contra de expresa orden judicial”. http://imaginabogota.com/columna/recuerdan-el-proyecto-campo-verde-en-bosa-se-construira-en-contra-de-una-orden-judicial/, enero 06 de 2017.
8 Romero, Jaime (2016). Sin ventas ambulantes no hay recuperación del espacio público, en http://imaginabogota.com/columna/ventas-ambulantesy-espacio-publico/
9 Mogollón M. Felipe & Botero F. Leonardo. “Los asesores del negocio de las basuras”, en http://www.elespectador.com/noticias/investigacion/los-asesores-del-negocio-de-basuras-articulo-664098
10 Entre las dependencias con mayor favorabilidad entre la ciudadanía bogotana se encuentran los Cades y Supercades (75 %), el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), (73 %), la ETB y la Secretaría de Cultura con 55% y 52% de favorabilidad respectivamente. Por debajo de la cota de favorabilidad estuvieron las secretarías de Ambiente (44 %), Salud (37 %), Movilidad (29 %) y Gobierno (27 %). La muestra fue de 1.502 personas. Ver: El Tiempo, 06/12/2016. Un 38% de los bogotanos ha pensado irse a vivir a los municipios; El Tiempo, 06/12/2016. Un primer año duro para Bogotá, revela el programa Cómo Vamos. Para ver la encuesta, remitirse a: http://www.bogotacomovamos.org/documentos/encuesta-de-percepcion-ciudadana-2016/ .
11 El Tiempo, 18/05/2016. Más de 200 sindicalistas de la ETB protestan en el Concejo de Bogotá.
12 Ibíd., 03/03/2016. ETB ya no tiene grado de inversión y no pagará dividendos; El Tiempo, 30/08/2016. Los retos del futuro rector de la U. Distrital.
13 Ibíd., 30/08/2016. Los retos del futuro rector de la U. Distrital.
14 Revista Semana, 29/04/2016. Peñalosa pide permiso al Concejo para la Venta de la ETB.
15 El Tiempo, 13/05/2016. La ETB no es una joya sino...un lastre. Por Carlos Caballero Argáez.
16 “La Silla Vacía”, 02/01/2016. El equipo de Peñalosa: vuelve la tecnocracia a Bogotá.
17 El Tiempo, 21/05/2016, El Distrito no puede rentabilizar la ETB.
18 Ibíd., 01/12/2016.Firma J.P. Morgan será la que se encargará de la venta de la ETB.
19 The New York Times, 13/02/2010. Wall Street Helped to Mask Debt Fueling Europe’s Crisis. Disponible en: http://www.nytimes.com/2010/02/14/business/global/14debt.html?pagewanted=all&_r=0.
20 Para Otero, aunque los ingresos de la ETB hayan crecido solamente un 2,25% entre la segunda mitad del 2015 y la primera mitad del 2016, la absorción de beneficios sería sólo cuestión de tiempo si se ejecutan políticas de eficiencia organizativa y de atención al cliente tal y como corresponde en una empresa de servicios públicos. Ver: Revista Semana, 12/05/2016. “La venta de la ETB”, Diego Otero Prada.
21 El Tiempo, 05/02/2014. “ETB pagó $30.000 millones por Skynet, proveedor de internet satelital”.
22 Prensario Internacional, 15/06/2016, Perú: “Skynet (ETB) se lanza como operador de banda ancha satelital”. Disponible en: http://www.prensario.net/16386-Peru-SkyNet-ETB-se-lanza-como-operador-de-banda-ancha-satelital.note.aspx.
23 El Tiempo, 07/03/2016. “Bogotá debería pasar de polarización a concertación”, Miguel Uribe.

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