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  • Antetítulo: Un año antes de la elección miembros de la campaña presidencial contactaron a oficiales rusos
  • Autor: David Brooks
  • País: Estados Unidos
  • Región: Norteamérica
  • Fuente: La Jornada
Miércoles, 15 Febrero 2017 08:33

La dimisión de Flynn, cuestión de confianza: la Casa Blanca

Escrito por  David Brooks
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Trump sabía desde hace dos semanas que el ex asesor mintió sobre sus pláticas con los rusos

 

 

 

Periódico La Jornada

Miércoles 15 de febrero de 2017, p. 26

Nueva York.

 

Lejos de controlar los daños, la renuncia obligada del asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn la noche del lunes, después de comprobarse que había mentido a sus jefes desde hace semanas sobre sus contactos ilícitos con el gobierno ruso, sólo es el inicio del primer gran escándalo de la Casa Blanca, a menos de cuatro semanas desde la llegada de Donald Trump.

Este martes se reveló que el presidente Trump fue informado hace más de dos semanas de que Flynn no había sido honesto sobre sus conversaciones con el embajador ruso en Washington, Sergey I Kislyak, en diciembre pasado.

Más aún, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) interrogó a Flynn en sus primeros días de funcionario de la Casa Blanca sobre el asunto, y poco después la procuradora general en funciones, Sally Yates, informó a la Casa Blanca que Flynn no había sido franco sobre sus interacciones con los rusos, y que por lo tanto podría ser sujeto al chantaje ruso (Yates fue cesada poco después por órdenes de Trump porque rehusó implementar lo que ella consideraba una orden ejecutiva antimusulmana inconstitucional).

El vocero de la Casa Blanca Sean Spicer ofreció este martes la versión oficial sobre el asunto, afirmando que el fin de Flynn no fue un asunto legal, sino de confianza, y explicó que el equipo del presidente había estado evaluando este tema todos los días, y que aunque se concluyó que no hubo una violación de la ley, se le pidió su renuncia. La evolución y erosión del nivel de confianza como resultado de esta situación y una serie de otras instancias cuestionables fue lo que llevó al presidente a pedir la renuncia del general Flynn, informó Spicer.

Con ello quedó comprobado que Trump estaba enterado de todo esto mucho antes de cuando fue reportado, primero por el Washington Post, el jueves pasado, que Flynn había tenido conversaciones sobre el tema de las sanciones estadunidenses contra Rusia con el embajador, cuando aún no tenía un cargo oficial. Es ilegal que un ciudadano privado negocie disputas oficiales con un gobierno extranjero.

Todo gira sobre una conversación por teléfono entre Flynn y Kislyak en diciembre (Flynn ya había sido designado asesor de Seguridad Nacional durante la transición, pero sólo entró en funciones después del 20 de enero, cuando empezó el nuevo gobierno). Flynn supuestamente informó al vicepresidente Mike Pence, y se supone que a otros en la Casa Blanca, de que en esa conversación no abordó el tema de las sanciones recién aplicadas por el presidente saliente Barack Obama en represalia por la supuesta interferencia rusa en el proceso electoral estadunidense a favor de Trump, y Pence y Spicer expresaron esa posición en público.

Pero esa llamada fue intervenida por las agencias de inteligencia estadunidenses que de manera rutinaria vigilan las comunicaciones de diplomáticos rusos, entre otros. Lo que llama la atención de inmediato a varios expertos es que Flynn, ex director de la Agencia de Inteligencia de Defensa, y ex general, no sospechara que sus llamadas podrían no ser privadas.

El 26 de enero el Departamento de Justicia informó al abogado de la Casa Blanca, Donald McGahn, de la discrepancia entre lo que Flynn aseguró a Pence y la verdad, y, según la versión oficial de este martes, se informó de inmediato al presidente.

Pence, sin embargo, continuó sin saber nada y sólo se enteró de que Flynn lo había engañado cuando lo vio publicado en el Washington Post, confirmó su vocero al portal político Axios.

Pero ahora todo esto ha detonado más preguntas, sobre todo si Flynn había hablado con el embajador por instrucciones del propio presidente electo en ese momento, algo que Spicer rechazó este martes, y que el presidente no estaba enterado del asunto antes de que el Departamento de Justicia informara a la Casa Blanca.

A la vez, si resulta que Flynn mintió a la FBI cuando lo interrogaron sobre la conversación con el ruso, el ex general podría no sólo haber perdido su empleo, sino podría haber cometido un delito federal.

Trump nombró al ex general Keith Kellogg como asesor de Seguridad Nacional interino –ya era jefe de equipo del Consejo de Seguridad Nacional– mientras decide sobre un sustituto permanente.

Además, llamadas interceptadas por agencias estadunidenses de inteligencia demuestran que integrantes de la campaña presidencial de Trump, así como asociados de él, tuvieron múltiples contactos con altos oficiales rusos de inteligencia durante un año, antes de la elección de noviembre, reportó la noche de este martes el New York Times.

A la vez, legisladores demócratas y expertos en asuntos de relaciones exteriores cuestionan el manejo de la seguridad nacional por el nuevo gobierno, sobre todo la alarmante afirmación del Departamento de Justicia de que el jefe de asuntos de seguridad nacional de la Casa Blanca podría haber estado en riesgo de ser sujeto al chantaje de los rusos por sus mentiras en público.

Algunos legisladores exigieron este martes una investigación independiente sobre las comunicaciones de Flynn con los rusos, sobre cuánto sabía Trump sobre el asunto, y por qué tardó más de dos semanas en actuar después de que el Departamento de Justicia informó que Flynn no había dicho la verdad.

Algunos republicanos, como el senador Roy Blunt, indicaron que el comité de Inteligencia, del cual es integrante, pronto iniciará lo que llamó una investigación exhaustiva. Su colega John McCain, presidente del comité de Fuerzas Armadas, comentó: todo este asunto es una indicación preocupante de la disfunción del aparato actual de seguridad nacional. Sin embargo, el resto del liderazgo republicano de ambas cámaras mostró renuencia a proceder sobre el asunto, e indicó que ya se está resolviendo.

Todo esto también está incrementando la presión política sobre Trump para que aclare su relación con el gobierno de Vladimir Putin, tema que ha perseguido al multimillonario durante meses.

Pero, para variar, Trump trató de cambiar el enfoque con un tuit en el que aseguró que la verdadera historia aquí es ¿por qué hay tantas filtraciones ilegales saliendo de Washington? ¿Estas filtraciones ocurrirán mientras trato lo de Corea del Norte, etc? Y Spicer agregó que el presidente está preocupado por las filtraciones de información clasificada por aquellos que manejan secretos de seguridad nacional. O sea, quién filtro a los medios todo este escándalo es la mayor preocupación.

Mientras tanto, la Oficina de Ética en el Gobierno, agencia oficial, concluyó este martes que la consejera del presidente Kellyanne Conway cometió una violación clara de las normas cuando promovió los productos de la hija del presidente en los medios la semana pasada, y recomendó que la Casa Blanca investigue y emprenda una acción disciplinaria contra ella.

 

 

Falta de coordinación

 

Conway también ha sido ejemplo de la constante falta de coordinación interna en la Casa Blanca. El domingo había declarado a los medios que Trump mantenía confianza plena en Flynn. Poco después el vocero de la Casa Blanca expresó otra cosa, afirmando que el presidente estaba evaluando el asunto de su asesor de seguridad nacional. Este martes Conway afirmó que Flynn había decidido renunciar la noche del lunes, pero en la conferencia de prensa diaria en la Casa Blanca el vocero dejó claro que Trump había pedido su renuncia.

Muchos políticos veteranos, funcionarios y analistas reiteran que este primer mes de la presidencia de Trump ha sido caracterizada por caos y manejos cuestionables. Tal vez el comentario más notable de este martes fue el del general Tony Thomas, jefe del Comando de Operaciones Especiales, quien en una conferencia militar expresó: nuestro gobierno continúa en un desorden increíble. Espero que lo resuelvan pronto porque somos una nación en guerra, reportó el New York Times. Preguntado sobre lo que implicaba eso, respondió: como comandante, estoy preocupado por que nuestro gobierno sea lo más estable posible.

 

 

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