El 60% del país rechaza un nuevo mandato a un año de la consulta que lo descartó

 

Con marchas y concentraciones en contra y a favor del Gobierno, los bolivianos conmemoraron este martes el aniversario del referendo en el que el 51% de la población rechazó cambiar la Constitución para habilitar al presidente Evo Morales a reelegirse por cuarta vez. La celebración adquirió importancia por el deseo que tiene el mandatario de continuar intentando, por diversas vías, ser candidato presidencial en 2019.

Si el referéndum se repitiera, más del 60% de los bolivianos votaría no a la habilitación de Morales. Sin embargo, existen otros métodos que el presidente puede practicar, aprovechando el control que su partido tiene de todas las instituciones del Estado, como renunciar con antelación a la conclusión de su mandato. Estas posibilidades están en el centro de un debate jurídico que polariza a la sociedad boliviana y que desgasta al Gobierno, cuya popularidad es todavía alta, pero que viene cayendo continuamente en los dos últimos años.

Diversos colectivos que dirigen intelectuales, periodistas y personalidades vinculadas a la oposición convocaron a manifestarse en el 21-F para exigir que “se cumpla la voluntad popular y la Constitución” y cese el “continuismo” de Morales, quien, con 11 años en el Gobierno, ya es el presidente que más ha permanecido en el poder en el país.

Por su parte, el oficialismo ha bautizado esta fecha como el “día de la mentira”, porque, en su opinión, el triunfo del no en el referéndum, que se dio por solo 50.000 votos, se originó en la “campaña sucia” que supuestamente se desató antes los comicios, y cuyo principal elemento fue el intento de involucrar al presidente en un caso de corrupción, a raíz de su pasada relación sentimental con Gabriela Zapata, una joven que, cuando estalló el escándalo, era la gerente comercial de la principal contratista china del Gobierno boliviano.

 

 

El “niño falso”

 

Actualmente Zapata se encuentra tras las rejas, acusada de enriquecimiento ilícito, entre otros cargos. Desde allí apareció en una grabación para aclarar que su frustrado intento de atribuirle un hijo inexistente al presidente Morales fue, en el último tramo del mismo, financiado por el jefe opositor Samuel Doria Medina, quien según ella actuó a través de quien entonces era su abogado defensor.

Estas declaraciones, que fueron presentadas en un formato poco periodístico por un canal de televisión local, han dado lugar a una fuerte reacción de los opositores y de muchos usuarios de las redes sociales. Se las considera un acto de manipulación por parte del Gobierno a Zapata, la que ha mentido varias veces, para atacar a sus enemigos políticos. Doria Medina rechazó haber participado en el escándalo denominado como del “niño falso”.

 

 

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Mientras se discute si otro rescate llegará de la mano de más ajuste, se vuelve a hablar de abandonar el euro y se extiende en las calles la sensación de que todo el esfuerzo de los últimos años ha sido en vano.

 

Dimitris Costopoulos está de pie bajo el cielo azul brillante, delante del Parlamento griego, con un rosario de cuentas en la mano. Lleva puestos unos pantalones recién planchados, zapatos lustrados y una elegante chaqueta de invierno (“mi mejor ropa de domingo”). Se había levantado a las 5 de la mañana para coger el autobús que lo llevó a Atenas, a 320 kilómetros, y al enorme edificio de arenisca en la Plaza Sintagma. Luego confesará que las manifestaciones no son lo suyo.

Este granjero de 71 años no suele salir de Proastio, un pueblo en las fértiles llanuras de Tesalia. “Pero es que ahora está saliendo todo mal", se lamenta con la voz ronca después de pasar horas gritando frases contra el gobierno.

“Antes existía un cierto orden: podías construir tu casa, dar educación a tus hijos, mimar a tus nietos. Ahora está todo carísimo y si le sumas los impuestos, no llegamos ni a sobrevivir. Una vez que he comprado combustible, fertilizantes y semillas, ya no me queda nada".

Costopoulos es un griego común y corriente, la voz que emerge en medio de una crisis económica que no se acaba de superar. Ocho años después de su comienzo, el drama está dando señales de recrudecerse, sólo que esta vez estamos en la nueva y oscura era de la política trumpiana, en la Europa post-Brexit, con ataques terroristas y el crecimiento de la extrema derecha.

“Yo cultivo trigo”, explica Costopoulos, mostrando sus manos curtidas. “Yo no estoy en ese edificio que está detrás de mí (el Parlamento), no tomo las decisiones. La verdad es que no comprendo por qué vamos de mal en peor, por qué no pueden solucionar la situación".

Mientras Grecia se precipita hacia otro enfrentamiento con los acreedores que la mantienen a flote, y mientras aumenta la tensión por las negociaciones de rescate, muchos se hacen las mismas preguntas.

Los inspectores de rescate han vuelto a Atenas para buscar cambios en las leyes de impuestos, pensiones y mercado de trabajo, en una señal de que el primer ministro griego, Alexis Tsipras, dará paso a la presión europea para reformas más profundas.

Su gobierno ha acordado conversaciones sobre grandes reformas económicas a cambio de avances en la próxima entrega de fondos de rescate. A cambio, Europa desliza una vuelta atrás de las medidas de austeridad, en un intento de poner fin a la disputa entre los acreedores de la UE y el Fondo Monetario Internacional sobre cómo tratar con Grecia.

Pero el anuncio ha provocado ira en Grecia, donde el principal partido de la oposición acusó al gobierno de ceder mientras la economía se debilita. "El gobierno está celebrando el regreso de estos organismos a Grecia mientras la economía se está hundiendo", asegura el grupo de centroderecha Nueva Democracia.

 

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La paradoja de Syriza

 

La épica batalla del país para evitar la bancarrota se debería haber acabado cuando Atenas recibió una ayuda de 110.000 millones de euros de la UE y el FMI en mayo de 2010, en lo que fue el mayor programa de rescate financiero de la historia mundial. Pero ya ha habido tres rescates más y ahora se discuten los términos del más reciente paquete de préstamos de emergencia por 86.000 millones de euros.

Ahora los prestamistas también discuten entre ellos y los diplomáticos ya no hablan de una lata que se ha pateado calle abajo (quitándose el problema de encima), sino de una bomba. Si no cumplen con los pagos de 7.400 millones de euros, en su mayoría al Banco Central Europeo, el próximo julio, el país entraría en suspensión de pagos.

En medio de la incertidumbre, ha vuelto la volatilidad a los mercados. Y también el miedo: se estima que los ahorradores asustados ya han retirado unos 2.200 millones de euros de los bancos desde principios de este año. Mientras Grecia vuelve a hablar de abandonar el euro, los granjeros, los sindicalistas y otros sectores enfurecidos por los devastadores efectos de la austeridad han salido una vez más a protestar.

Desde su oficina en una séptima planta de un edificio en la calle Mitropoleos, Makis Balaouras, diputado del partido Syriza, en el gobierno, tiene una vista panorámica de lo que está sucediendo en la Plaza Sintagma. Para él, las manifestaciones –que este exsindicalista llama “el movimiento”-– son algo bueno. “Ojalá la gente saliera más a las calles", suspira. “Las protestas están en nuestro ADN político e ideológico. Son importantes y envían un mensaje".

Ésta es la paradoja de Syriza, el partido de izquierdas que llegó al poder con la consigna de “romper” con los acuerdos de rescates tan odiados y que para muchos son la causa de la altísima tasa de paro griega, la pobreza y la emigración. Pero por el contrario, tras dos años en el gobierno, Syriza ha puesto en práctica las medidas de ajuste más rigurosas hasta la fecha, recortando salarios públicos, pensiones y servicios, acordando el mayor programa de privatizaciones de la historia de Europa y aumentando los impuestos de todo, desde coches hasta cerveza, todo esto para poder recibir los préstamos que mantienen a Grecia fuera de la suspensión de pagos y dentro del euro.

En medio de esta vorágine, la economía griega ha mejorado (Atenas logró el año pasado un notable superávit), pero la crisis social se ha intensificado.

Para hombres como Balaouras, que fue torturado por su ideología de izquierdas durante la Dictadura de los Coroneles de 1967-1974, aplicar estas políticas ha sido mortificante. Mientras el FMI y la UE discuten sobre la capacidad del país de lograr exigentes objetivos tributarios cuando se termine el rescate financiero actual en agosto del año que viene, el reclamo de otro ajuste de 3.600 millones de euros ha dejado a muchos políticos de Syriza conmocionados. Sin legislación anticipada sobre las reformas, dicen los acreedores, no pueden cerrar una revisión del cumplimiento, de la que depende la aprobación del próximo rescate.

“Teníamos un acuerdo", insiste Balaouras, mirándose las botas con desánimo. “Nosotros cumplimos con nuestra parte, pero los prestamistas no, porque ahora piden aún más. Queremos que acabe la revisión. Queremos seguir adelante. Esta situación no le conviene a nadie. Pero para salir adelante tenemos que poder contar con el compromiso de todas las partes. Si no, no funcionará".

 

 
Un acuerdo difícil

 

Con las elecciones generales en Holanda el mes próximo, y las elecciones en Francia y Alemania en mayo y septiembre, se teme que la disputa se politice cada vez más. Subrayando esos temores, la canciller alemana Angela Merkel ha intentado reducir la grieta que existe entre los prestamistas de la eurozona y el FMI por la insistencia del Fondo en que la recuperación griega depende de una reducción sustancial de su deuda de 320.000 millones de euros.

En una conversación con Christine Lagarde, directora gerente del FMI, Merkel accedió a hablar del tema en una próxima reunión. El FMI se ha negado categóricamente a firmar el rescate más reciente, con el argumento de que el nivel de endeudamiento griego no sólo es inmanejable sino que está en camino de volverse explosivo hacia 2030. Berlín, el mayor contribuyente de los 250.000 millones de euros que ha recibido Grecia hasta ahora, dice que no podría aportar más ayudas sin el apoyo del FMI.

Lo que suponen es que el primer ministro Alexis Tsipras acabará cediendo, como lo hizo cuando Grecia estuvo a punto de abandonar el euro, en el punto máximo de la crisis, durante el verano de 2015. Pero este líder de 41 años se ha desplomado en los sondeos, igual que Syriza. Esta vez sería muy difícil lograr convencer al Congreso de que apoye más medidas de ajuste, y más aún vendérselas a un pueblo extenuado por las políticas de austeridad. La decepción ha dado lugar a la muerte de la esperanza, un sentimiento reforzado por el hecho de que Chipre y otros países rescatados, por el contrario, ya no están bajo supervisión internacional.

 

 
Más antieuropeos

 

En su oficina en el centro de la capital, el exministro de Finanzas Evangelos Venizelos (del Pasok) reflexiona sobre la situación actual de Grecia. “Estamos en el mismo punto en que estábamos hace varios años", bromea. “La única diferencia es que ha crecido el sentimiento antieuropeo. Lo que antes era un país muy bien predispuesto hacia Europa ha dejado de serlo cada vez más, y eso trae mucho peligro, muchos riesgos".

Cuando los historiadores repasan estos años también ven que Grecia ha invertido muchísima energía para no avanzar casi nada.

La crisis que atravesó al país, que carcomió su estructura política y su sistema de salud, destruyendo muchas vidas, ha sido un ejercicio del absurdo. La proeza de llevar a cabo el mayor ajuste fiscal de la era moderna ha provocado una caída mayor que la de la Gran Depresión: la economía griega se contrajo más del 25% desde el inicio de la crisis.

Incluso si se lograra salir de este punto muerto y se llegara pronto a un acuerdo con los acreedores, son pocos los que creen que sería fácil llevar adelante medidas en un país con un gobierno e instituciones débiles. Casi seguro habría turbulencia política y reaparecería el fantasma del “Grexit”.

“Lo último que queremos es el Grexit, pero es posible que lleguemos a un punto de serios dilemas", afirma Venizelos. “Cualquier acuerdo sería difícil de implementar, pero a pesar de eso, esta crisis no la causaron los acuerdos por los rescates. La crisis en Grecia apareció mucho antes".

Como todo gobierno en medio de una crisis económica, el gobierno de Tsipras entiende perfectamente que la salvación sólo llegará cuando Grecia pueda volver a los mercados y recaudar fondos. Lo que suceda en las próximas semanas podría determinar si es posible que eso ocurra.

Mientras tanto, en la Plaza Sintagma, el granjero Costopoulos reflexiona sobre lo que vendrá. “Lo único que sé es que nos empujaron", afirma, buscando las palabras correctas. “Nos empujaron hacia una situación explosiva, a un sitio en el que no queríamos estar".

 

 

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Lunes, 20 Febrero 2017 09:16

Samba, bikinis y borceguíes

 

El presidente de Brasil mantuvo consultas para mitigar el efecto de las inminentes confesiones de Odebrecht y de su ex socio Cunha.

 

Desde Brasilia

 

”Con mucha música, sudor y cerveza los invitamos a nuestro desfile para gritar juntos Fuera Temer”. Comenzó ayer el pre-carnaval de Río de Janeiro con la participación de más de cien grupos callejeros, los “blocos de rua”, como la banda que escribió el convite citado arriba.Una multitud bailó en Copacabana y en las avenidas del centro carioca a donde hubo que enviar carros hidrantes para contrarrestar el sol y los 34 grados del mediodía. Decenas de miles de personas, disfrazadas de Batman, Caperucita Roja o Donald Trump, siguieron el camión con altoparlantes (“trío eléctrico”) en lo alto del cual cantó Preta Gil, hija del celebrado Gilberto Gil, el ex ministro de cultura durante el gobierno de Lula que en sus últimos recitales europeos denunció el “golpe” contra Dilma Rousseff perpetrado con eficacia por una alianza dominada por banqueros, medios y jueces.

Esa coalición sediciosa, consentida por los militares (cada vez más actuantes), tenía como objetivo proscribir la candidatura de Lula en las elecciones de 2018, en las que se perfila como claro favorito según una encuesta del jueves último, cuya divulgación fue escamoteada por la prensa grande.

Desde antes del golpe el juez Sergio Moro asumió la tarea de perseguir a Lula a través de aprietes mal disimulados, como la detención ocurrida a las 7 horas del 4 de marzo de 2016, luego de que comandos policiales allanaron su departamento donde dieron vuelta el colchón matrimonial para humillación de su esposa Marisa Leticia, fallecida este mes a raíz de un ACV. Hubo una reacción popular inmediata contra la prisión y horas más tarde el ex presidente recuperó la libertad. “Si lo que querían era matar a la jararaca (cobra) les salió mal, la jararaca está viva” avisó Lula, dirigiéndose seguramente a Moro. Era la primera paliza propinada por el fundador del PT al publicitado juez de provincia.

La vía Moro para acabar con Lula parece haber sufrido otra derrota con esta nueva encuesta y cuando no son pocos los que responsabilizan al magistrado por la angustia que derivó en el fallecimiento de Marisa Leticia.

La consolidación de Lula es un mazazo sobre Temer, de quien también se burlaron este fin de semana los miembros del grupo carnavalesco Sovietico, que desfiló por el centro de San Pablo. Un columnista del Folha de San Pablo escribió, entre irónico y resignado, que “la jararaca Lula está viva y engordó” con el 30 % de apoyo que lo coloca 19 puntos delante de sus principales rivales, Marina Silva y el militar retirado Jair Bolsonaro, apologeta de los golpes de 1964 y 2016.

En la misma encuesta Temer continúa su descenso, con una aprobación del 10 %, y probable tendencia a la baja, si se confirman las delaciones premiadas de ex ejecutivos de Odebrecht que lo tocan de lleno.

Temer permaneció parte del fin de semana en Brasilia donde mantuvo consultas para mitigar el efecto de las inminentes confesiones de Odebrecht y otras, acaso más mortíferas, que podría realizar su ex socio, el ahora preso Eduardo Cunha, ambos del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).El más que oficialista semanario Epoca, del grupo Globo, ya no disimula las fisuras en las facciones que sustentan el cada vez más raquítico régimen post-democrático. “Pavor en Brasilia, el Planalto le teme a la delación de Cunha, un profundo conocedor del dinero recaudado por el PMDB” publicó la revista.

Paralelamente los canales de televisión de cable y aire del mismo multimedios Globo saturaban con la cobertura de los irreverentes bailes callejeros, chicas en bikini y, a pocos metros de ellas, soldados con sus borceguíes enterrados en la arena. Temer ordenó blindar el carnaval con el envío de 9 mil militares a Río de Janeiro ante la amenaza de una rebelión policial y las protestas sociales casi diarias.

Es en ese contexto que el jefe del Ejército, general Eduardo Villas Boas, declaró al diario Valor Económico, “Somos un país que está a la deriva” y más adelante manifestó su recelo hacia los “populistas”. Fue la segunda entrevista del jefe del Ejército en poco más de dos meses.

 

 

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Las manifestaciones, que se iniciaron la semana pasada, claman contra la violación con una porra a un joven, que tuvo que ser ingresado en el hospital con importantes daños en el recto, por parte de un agente.

 

 

MADRID 16/02/2017 09:18 Actualizado: 16/02/2017 09:18 EUROPA PRESS


Decenas de personas se han manifestado este miércoles por la tarde en las ciudades francesas de Lille y Rouen, además de en la capital, París, en una nueva jornada de protestas contra la agresión sufrida por un joven de las afueras de la capital a manos de varios policías a principios de mes que ha cerrado con varios heridos y más de una veintena de detenidos.

En Rouen, ubicada en el norte de Francia, a unos 140 kilómetros de la capital, 21 personas han sido detenidas y dos heridas de levedad después de que estallaran enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía, según Le Parisien.

En Lille, cerca de la frontera con Bruselas, medio millar de personas se han concentrado para denunciar "las humillaciones" y los registros de carácter racista llevados a cabo por la Policía. La protesta se ha desarrollado sin incidentes hasta que cerca de un centenar de personas ha continuado por una zona en la que la manifestación no estaba autorizada, lanzando botellas de cristal y tirando papeleras a su paso. En este contexto, la Policía ha detenido a una joven.

Por su parte, en la capital se han concentrado cerca de 400 personas de manera "espontánea" en las inmediaciones de la estación de Metro de Barbès-Rochechouart, cerca del barrio de Montmartre, en el norte de París. La protesta se gestó en las redes sociales, por lo que no había sido anunciada a la Prefectura, y se centró en protestar "contra la violencia policial". Pasadas las 19.00 horas, un grupo de manifestantes lanzó varios objetos a los policías, que respondieron con gases lacrimógenos para dispersar a la gente.

Desde que se iniciaron las protestas, la semana pasada, se han detenido a cerca de 200 personas. Las manifestaciones responden a una agresión llevada a cabo por parte de cuatro policías en Aulnay-sous-Bois contra un joven que acusa a uno de ellos de violación.

El pasado viernes, la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN), el organismo responsable de supervisar a la Policía francesa, concluyó en su primer informe sobre el joven que "no hubo violación". El joven, identificado como Théo, de 22 años, tuvo que ser ingresado en el hospital con importantes daños en el recto. El presidente de Francia, François Hollande, llegó a visitarlo en el centro hospitalario, donde le pidió que confiara "en la Justicia", que llevaría su caso "hasta el final".

Previamente denunció que mientras estaba siendo detenido, de espaldas, uno de los agentes le introdujo su porra en el ano. "Me pidieron que pusiera las manos en la espalda y, esposado, me pidieron que me sentara. Me lanzaron gas lacrimógeno y me golpearon, y al sentarme sentí un terrible dolor en el trasero", ha explicado, según las declaraciones a las que ha tenido acceso la cadena de televisión BMFTV. En su informe, la IGPN no niega que hubo penetración con una porra, ya que los médicos lo han confirmado, pero sostiene que "en todo caso" hubo una agresión involuntaria.

Este mismo martes, la Fiscalía de París abrió una nueva investigación preliminar después de que otro joven denunciara haber sido agredido por tres de los cuatro agentes acusados de agresiones recientemente. Un joven identificado como Mohamed K., de 22 años, ha señalado en declaraciones al diario L'Obs que el pasado 26 de enero tres policías le hicieron la zancadilla tratando de que cayera al suelo para después ser golpeado "en la cara, el vientre y en la espalda".

"Les dije que me quedaba sin aire, me llamaban 'sucio negro', 'zorra' y me escupieron", ha indicado, antes de agregar que uno de ellos trató de agredirle con su porra. "Uno de ellos empezó a golpearme con un 'táser', y me decía que no me resistiera o la utilizaría", ha denunciado.

 

 

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Los choques con los agentes entre coches en llamas se repiten desde la violación de un joven por la policía

 

En plena campaña electoral y en estado de emergencia desde hace 15 meses, Francia se enfrenta al riesgo de otra grave crisis. La violación de un joven negro con una porra mientras era detenido por tres policías al norte de París ha desembocado en violentos incidentes y protestas nocturnas desde hace diez días. Las escenas de guerrilla urbana se extienden por las barriadas y el contagio ha llegado ya a media docena de ciudades.

“La policía mata inocentes, “Todo el mundo odia a la policía”, “Justicia para Théo”. Son gritos y pancartas que estas pasadas noches se leen y escuchan en barriadas del gran París como Seine-Saint-Denis y especialmente en la Cité 3.000, en Aulnay-sous-Bois, una conflictiva zona del extrarradio habitada por un elevado porcentaje de emigrantes o hijos de emigrantes procedentes sobre todo del norte de África.

Es ahí donde vive Théo L, el joven de 22 años al que tres policías detuvieron el pasado día 2. Los tres están imputados. Uno de ellos por violación una vez que los médicos certificaron que sufría graves heridas en el ano producidas por la introducción de la porra del agente. Desde entonces, cientos de jóvenes airados participan todas las noches en las protestas.

De nada han servido las llamadas a la calma del propio Théo o la visita que le hizo en el hospital, donde aún continúa tras ser operado, el presidente François Hollande. Son ya decenas los coches incendiados, establecimientos destrozados, mobiliario urbano destruido... Más de un centenar de jóvenes han sido detenidos o interrogados. Algunos, ya condenados a medio año de prisión.

Algunos de los incidentes más graves se han registrado este fin de semana en Bobigny, Argenteuil o Drancy. Entre granadas lacrimógenas y un masivo despliegue policial, las manifestaciones de apoyo a Théo han derivado en quemas de coches, uno de ellos una furgoneta de la cadena RTL, lanzamientos de piedras y tornillos a la policía y destrozos de tiendas.

Iniciativas de la policía han agravado el problema. Un informe preliminar interno concluyó que la violación había sido "accidental”. El abogado de Théo ha dicho que, si esa estupidez de aplica a los casos de violación, todos los acusados quedarían libres. “Les bastaría decir que no hubo intencionalidad sexual”.

El sábado, y durante las violentas protestas en Bobigny, al noroeste de París, la prefectura de policía informó de que un agente había salvado a una niña de 5 años de las llamas al sacarla de un coche ardiendo del que había logrado salir su madre con otro niño de dos años. Era mentira. Había sido un joven manifestante de 16 años quien salvó a la niña. “Saqué a la pequeña. No soy un héroe. Solo quiero restablecer la verdad”, ha dicho a un blog que se realiza en la zona.

Los antecedentes del alcalde de Aulnay-sous-Bois, el conservador Bruno Beschizza, tampoco le convierten en el hombre más adecuado a la hora de pedir calma. Fue policía, dirigente de un sindicato policial, responsable de estudios de seguridad para el expresidente Nicolas Sarkozy. En noviembre ordenó retirar por motivos morales unos carteles de una campaña antisida en la que se veía dos hombres abrazados. Y antes había propuesto que en los trenes de cercanías hubiera un vagón solo para mujeres.

El Defensor de Derechos, Jacques Toubon, ha declarado a varios medios sentirse muy preocupado por lo ocurrido y por cómo lo están gestionando las autoridades. Recuerda Toubon un reciente estudio realizado entre 5.000 jóvenes: la policía había registrado o identificado al 80% de quienes eran negros o árabes, y solo al 16% de los blancos y católicos.

El recuerdo de los graves incidentes de 2005 sigue muy vivo en Francia y buena parte del mundo. Dos jóvenes llamados Zyed y Bouna murieron electrocutados en un transformador cuando eran perseguidos por la policía. Durante las tres semanas siguientes de protestas, 300 edificios resultaron dañados, 10.000 coches quemados y 130 policías heridos.

En julio pasado, el joven de 24 años Adama Traoré murió mientras era interrogado por la policía en otra localidad al norte de París. Ahora, en las protestas se exhiben fotos junto con pancartas con este texto: “Théo y Adama nos recuerdan por qué Zyed y Bouna corrían”.

Mientras promete dureza y justicia, el Gobierno no logra calmar los ánimos. El primer ministro, Bernard Cazeneuve, ha recibido este lunes a representantes de asociaciones contra el racismo. Comprende, dice, la emoción ciudadana, pero no la "inaceptable violencia". Su sucesor al frente de Interior, Bruno Le Roux, repite el anuncio de que miles de policías de patrulla -2.600 en breve- llevarán permanentemente cámaras de vídeo activadas. Le Roux pide respeto para los policías proque no todos son como los que agredieron a Théo.

Los dirigentes políticos en campaña han tenido que pronunciarse. La mayoría para pedir esa calma que no llega. Pero también para echar en cara “la responsabilidad” del Gobierno en esta explosiva situación, como ha hecho el conservador François Fillon.

Marine Le Pen, del ultraderechista Frente Nacional, es la más contundente y la única para la que los sospechosos son siempre los habitantes de esas zonas problemáticas, los manifestantes “extremadamente radicales”, no los policías.

 

 

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Miles de brasileños pararon este viernes sus actividades y salieron a protestar en 13 estados y el Distrito Federal contra el plan del gobierno conservador de Michel Temer de limitar el gasto público durante 20 años. En Sao Paulo, centro financiero de Brasil, miembros del Movimiento de Trabajadores Sin Techo bloquearon vialidades y quemaron neumáticos al grito de "fuera Temer".

Mientras, la justicia brasileña investiga si una donación de un millón de reales, 425 mil dólares, de la constructora Andrade Gutiérrez a la campaña de 2014 del actual mandatario, el conservador Michel Temer, provino del esquema de corrupción contra la paraestatal Petrobras.

El ex presidente de la constructora, Otávio Azevedo, confesó, en el marco de un acuerdo con la justicia para reducir su condena, que la empresa había entregado el cheque de origen ilícito al Partido de los Trabajadores (PT), de los ex presidentes Luiz Inacio Lula da Silva y Dilma Rousseff, destituida en agosto pasado mediante un juicio político o impeachment.

Los abogados de Rousseff reviraron dando a conocer esta semana la copia de un cheque por un millón de reales, fechado el 10 de julio de 2014 y depositado el 14 de ese mes en una cuenta del Partido de Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), y acusaron de "falso testimonio" a Azevedo, quien ahora deberá presentar una nueva declaración ante el Tribunal Superior Electoral.

El portavoz de la presidencia, Alexandre Parola, afirmó que el documento divulgado no tiene nada de ilegal. "Se trata de un cheque nominal del PMDB traspasado a la campaña del entonces vicepresidente. Basta con leer el cheque. No hubo ninguna irregularidad en la campaña del actual mandatario", insistió.

Tras el impeachment, que llevó a la destitución de la izquierdista Dilma Rousseff, el gobierno se ha propuesto llevar adelante un severo ajuste fiscal, que busca sanear las cuentas y contener la peor recesión en un siglo del país sudamericano, cuya economía se contrajo 3.8 por ciento en 2015 y tiene un desempleo que afecta a por lo menos 12 millones de personas.

El proyecto de enmienda constitucional (PEC) de Temer incluye limitar el gasto público durante 20 años, revisado sólo con la inflación, y una reforma del sobrecargado sistema de pensiones. Muchos brasileños rechazan esos planes por creer que son "anticonstitucionales". Consideran que esas medidas amenazarán sectores cruciales, como la salud y la educación. El PEC ya fue aprobado en octubre por la Cámara de Diputados y ahora debe pasar dos votaciones en el Senado para, eventualmente, ser promulgado en diciembre próximo.

Más protestas se produjeron en Brasilia contra el PEC, donde no hubo transporte público, así como en los estados norteños de Bahía, Espirito Santo, Pernambuco y Río Grande do Norte. De igual forma, en los sureños Río Grande do Sul y Santa Catarina, donde algunos colegios no tuvieron clases, reportaron medios de información.

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Viernes, 11 Noviembre 2016 07:13

Protestas por todo el país

Desde la madrugada del miércoles las marchas contra el republicano se suceden en más de 25 ciudades y se está organizando por las redes una manifestación masiva frente al Congreso, en Washigton DC, el próximo 20 de enero, día de la asunción del presidente.

 

Desde que el miércoles a la madrugada se conoció la victoria electoral de Donald Trump, miles de norteamericanos protestan en las calles y universidades a lo largo y ancho de Estados Unidos y en las redes sociales con un único mensaje: no aceptan que el magnate será su próximo presidente.


Los manifestantes de todo el país fueron convocados por el nuevo movimiento Not my President (No es mi presidente), un nombre que surgió como una etiquete en la red social Twitter, ni bien se empezaron a conocer los resultados de las elecciones el martes a la noche.


Además de llamar a manifestarse en todo el país, el movimiento ya convocó en su página de Facebook a organizar una protesta masiva frente a la sede del Congreso en Washington DC, durante la jura presidencial que protagonizará allí Trump el próximo 20 de enero.


“Unete a nosotros el día de la investidura para hacer oír nuestra voz. Nos negamos a reconocer a Donald Trump como presidente de Estados Unidos y nos negamos a aceptar órdenes de un gobierno que pone a intolerantes en el poder”, reza la convocatoria. Mientras se prepara esa protesta, a lo largo y ancho del país las manifestaciones se multiplican.
Una de las protestas más multitudinarias hasta ahora fue la de Nueva York, donde miles de personas se concentraron durante la noche del miércoles frente a la Torre Trump de Manhattan, sobre la Quinta Avenida, al grito de “no es mi presidente”, una consigna que se repitió en el resto de marchas registradas en más de 25 ciudades del país.
“¡Donald Trump, vete! ¡Sexista, racista, antigay!”, coreaban los manifestantes en las calles de Nueva York.


Una treintena de manifestantes fueron detenidos por desórdenes públicos o cortar el tráfico, según las autoridades, que informaron también que agentes policiales de la ciudad californiana de Oakland resultaron heridos en las protestas.
También fueron numerosas las marchas en Seattle (Washington), Filadelfia (Pennsylvania) y Chicago (Illinois), esta última una ciudad en la que los manifestantes también escogieron el edificio de la Torre Trump como lugar de concentración y corearon insultos contra el magnate.


La capital, Washington DC, así como Atlanta (Georgia), Boston (Massachusetts), Denver (Colorado), Austin (Texas), Portland (Oregon), Saint Paul (Minnesota) y las ciudades californianas de Los Ángeles, San Francisco y San Diego fueron igualmente escenario de protestas y vigilias, muchas de las cuales terminaron con detenciones por parte de la policía.
En Portland, los 2000 manifestantes, según la policía, corearon: “No al KKK (Ku Klux Klan), no a Estados Unidos fascista, no a Trump”.


En Los Angeles, en tanto, centenares de personas ataviadas con banderas de Estados Unidos y México y al grito de “manos arriba, no disparen”, cortaron la autopista 101, una de las principales arterias de la ciudad, provocando enormes embotellamientos en un tránsito caótico de por sí. Todo ello se produjo instantes después de que los manifestantes quemaran una efigie de Trump frente a la sede municipal de Los Angeles. En algunas de estas marchas también se quemaron banderas estadounidenses.


Todas esas ciudades son bastiones demócratas en los que Hillary Clinton ganó este martes con grandes márgenes al republicano Trump, quien, pese a tener menos votos a nivel nacional, consiguió contra todo pronóstico más electores del Colegio Electoral que su contrincante.


Aunque la mayoría de las protestas transcurrieron sin mayores incidentes, en la ciudad de Oakland, cerca de San Francisco, parte de los 6000 manifestantes formaron barricadas a las que prendieron fuego y se produjeron choques con uniformados en el acceso a una autopista que pretendían cortar. Algunos policías resultaron heridos y varios manifestantes fueron detenidos.


La de ayer fue la segunda noche en la que se producen protestas en la erizada Oakland, donde los manifestantes se lanzaron a la calle en la noche del martes al miércoles poco después de conocerse la victoria de Trump y una persona resultó herida por la represión policial.


Mientras tanto, en la otra punta del país, en la ciudad de Richmond, en Virginia, lugar de residencia del senador Tim Kaine, compañero de fórmula de Clinton, los manifestantes rompieron los vidrios de la sede del Partido Republicano. Los incidentes en Richmond se saldaron con una decena de detenciones.


Finalmente, en Nueva Orleans, un grupo de manifestantes quemaron un muñeco de Trump y también rompieron vidrios de algunos edificios, como entidades bancarias.


“La gente está furiosa, no por los resultados de la elección, sino por el lenguaje y lo que dice Donald Trump”, aclaraban algunos manifestantes al referirse a los ataques que el actual presidente electo hizo durante la campaña contra las mujeres, los inmigrantes o los musulmanes.


Tanto Clinton como el presidente Barack Obama han pedido a sus seguidores que acepten los resultados y apoyen al proceso de transición, que terminará con la jura de Trump el 20 de enero, pese a lo cual la furia de las protestas parece lejos de remitir.

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Viernes, 07 Octubre 2016 09:31

¡Diálogo popular y territorial ya¡

Los sectores sociales reunidos en torno a la campaña Otra Democracia Si, constatamos la profunda crisis política generada a raíz del resultado del plebiscito sobre los acuerdos de paz firmados entre las Farc-ep y el Gobierno Nacional. La clase política, que es la principal responsable del llamado limbo jurídico-político, ha tratado en sus diferentes vertientes de capitalizar la situación, presentándose como los únicos actores en capacidad de resolverla, escondiendo sus verdaderos intereses.

En esta circunstancia, el movimiento social popular debe retomar la iniciativa y exigir una participación decisiva. Hay que impedir que los diálogos se reduzcan a componendas en las cúpulas, con el riesgo de una dilación que termine agotando el proceso de paz con las Farc-ep e impidiendo el inicio de los diálogos con el ELN. Se requiere exigir una interlocución directa con el gobierno desde los diversos sujetos populares y territorios.

En esta coyuntura no solamente se está jugando el contenido de dichos acuerdos y de los otros procesos de negociación en curso, sino también grandes intereses políticos y económicos que definirán el futuro del país en las próximas décadas. Frente a lo cual el movimiento social popular debe estar alerta y no dejarse distraer en lo anecdótico.

Nos referimos a:

• La grave situación económica de déficit fiscal y de balanza comercial, frente a la cual se quiere imponer un ajuste económico. Ejemplo de ello la reforma tributaria, pensional y otras que se han anunciado. Se pretende abrir un mayor espacio a la profundización de medidas económicas que defiendan los intereses de las grandes corporaciones, megaindustrias, sectores financieros y grandes terratenientes. En general la consolidación del modelo económico neoliberal.
• Un nuevo pacto entre las élites políticas que han excluido históricamente al pueblo pobre, y en la actualidad se llaman santistas y uribistas. Sin duda se le está dando un nuevo aliento a los sectores de la ultraderecha más retardatarios y oscurantistas. En realidad no son los enemigos que han construido los medios de comunicación, sino que son hijos de la misma clase en el poder.
• Introducción en la agenda de negociación de temas que llevan a la sociedad colombiana a un gran retroceso en materia de derechos económicos sociales y culturales.
• La situación de inestabilidad política que facilita a sectores guerreristas posicionarse de cara a las próximas elecciones presidenciales.

Por lo anterior consideramos que los sectores sociales populares y democráticos debemos cerrar filas en torno a las siguientes iniciativas:

• Creemos que la perspectiva a mediano plazo más apropiada es la conformación de un bloque popular. En esa dirección debería convocarse a una reunión nacional a la mayor brevedad posible para definir una posición y comportamiento frente a la actual coyuntura. El objetivo es configurar un escenario o sector de unidad que tome una clara distancia del gobierno nacional y de las clases políticas, y que se asuma como un actor para la construcción de una paz verdaderamente estable y duradera. En este escenario deberá tener un papel central el movimiento de víctimas.
• Desde este bloque se trabajará por explorar las condiciones de un dialogo nacional que pudiera derivar en un pacto social de todos los sectores sociales, con el fin de evitar la polarización y odio de la sociedad colombiana. Tendrían que discutirse la pertinencia de diferentes formas que pueda asumir ese pacto, entre otras la viabilidad de un Proceso Nacional Constituyente.
• Convocar a un permanente, creciente y cualificado proceso de movilización social nacional, que asentado en una mirada territorial, ponga al centro la agenda social de las organizaciones populares y de los territorios en la perspectiva de una agenda nacional de paz unitaria y popular.
• Realizar una interlocución con amplios sectores de la sociedad, especialmente con la población que se abstuvo de votar, y algunos sectores que votaron No, con el fin de generar espacios amplios de participación, debate y construcción de propuestas de paz con democracia. Es necesario comenzar a construir una estrategia comunicativa que lleve a denunciar las mentiras y mecanismos utilizados por los sectores de la ultraderecha política, religiosa y económica, a fin de impedir que se siga manipulando la opinión.

En consecuencia, ante el fracaso del plebiscito y las amenazas de reducir la alternativa a una componenda entre las cúpulas, exigimos una interlocución popular y regional inmediata con el Gobierno Nacional. Esta interlocución puede ser múltiple, así como sus resultados, incluidos los pactos regionales con el gobierno y las insurgencias.

Siguen firmas

Coalición de Movimientos y Organizaciones Sociales de Colombia (Comosoc).
Movimiento por la Defensa de los Derechos del Pueblo (Modep).
Equipo Desde Abajo.
Agenda Caribe
Amautas: Pedagogía Crítica y Formación de Sujetos, Universidad Distrital Francisco José de Caldas.
Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz.
Asociación Ambiental por la Vida de Boyacá.
Asociación Campesina Popular (Asocampo).
Asociación Comunitaria Nueva Esperanza.
Asociación de Campesinos sin Tierra de Sincelejo Sucre (Acatiss).
Asociación de Campesinos y Comunidades sin Tierra del Cesar.
Asociación de Consejos Comunitarios y Organizaciones Étnico Territoriales de Nariño (Asocoetnar).
Asociación de Cultivadores de Frutales La Morenita.
Asociación de Docentes y Trabajadores de la Educación de Sucre (Asodes).
Asociación de Guardianes de La Sierra (Asogiasierra).
Asociación de Jóvenes Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Informal (Asoinformal).
Asociación de Mujeres Rurales de Coloso (Amucol).
Asociación de Ovinocultores de Güicán (Güicaove).
Asociación de Productores de Avanzada por el Desarrollo Agropecuario (Asoprovandes).
Asociación Innovadora Tubérculos Andinos Boyacá (Aitab).
Asociación para el Desarrollo Ambiental y Sostenible de Coloso (Asodesco).
Asociación por la Defensa de los Derechos de los Hijos del Pueblo (Addhip).
Asociación por la Dignidad y los Derechos Agrarios (Digniagrarios).
Católicas por el Derecho a Decidir Colombia.
Centro de Formación y Empoderamiento de La Mujer Ambulua.
Ciudadanas Autónomas.
Colectivo de Abogadas de Cartagena.
Colectivo de Expresión Juvenil Kirius.
Colectivo Popular Música y Resistencia.
Colectivo Rebeldía Diversa.
Colectivo Social La Panela Piedecuesta, Santander.
Colectivo Suamena Boyacá.
Comisión Claretiana de Justicia, Paz e Integridad de la Creación Colombia Ecuador.
Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem).
Comité Sindical Clasista del Corredor Minero Cesar, La Guajira, Magdalena, Atlántico.
Comités de Obreros y Trabajadores Ignacio Torres Giraldo.
Corporación Arazá por la Justicia Social y Ambiental.
Corporacion Ceeniug.
Corporación Claretiana Norman Pérez Bello.
Corporación Colectivo de Derechos Humanos Tierra de Todos.
Corporación de Derechos Humanos Guasimí Nariño.
Corporación de Mujeres Cordobesas.
Corporación Escuela Sindical y Popular Ignacio Torres Giraldo.
Corporación para la Educación y Autogestión Ciudadana (CEAC) Barranquilla.
Corporación por el Desarrollo, la Paz y la Protección Ambiental (Codepam).
Corriente Nacional Nuevos Maestros por la Educación.
El Salmón Revista de Expresión Cultural.
Escuela de Arte y Desarrollo Humano Mario González Piedecuesta, Santander.
Escuela Popular Akana Warmi Qhispicay.
Federación Universitaria Nacional FUN – Comisiones.
Fundación Aguanile.
Fundación Casa de la Mujer Valledupar.
Fundación Escuela del Saber.
Fundación ExplorArte.
Fundación Familias Unidas.
Fundación IriArtes.
Fundación para la Comunicación y el Desarrollo Social (Fedesol).
Fundación Surcos.
Fundación Vida Digna Buenaventura.
Generación Terranova.
Grupo Derecho y Política Ambiental, Universidad Nacional de Colombia.
Grupo Ecuménico de Mujeres Constructoras de Paz (Gempaz).
Grupo Guillermo Fergusson.
Grupo Raíces Irlanda.
Huellas Africanas.
Iglesia Apostólica Guadalupana.
Junta de Acción Comunal Florida San Luis, Ciudad Bolívar, Bogotá.
Mesa Ecuménica por la Paz.
Minga Urbana Bakatá.
Organización de Autoridades Indígenas Wayúu Araurayú.
Organización de Autoridades Indígenas Wayúu Painwashi.
Organización de Mujeres Olla Comunitaria de Montería.
Organización de Mujeres del Suroriente de Montería.
Organización Juvenil Rastros.
Organización Toumain.
Red Caribe por la Paz.
Red de Mujeres Afrolatinas, Afrocaribes y de la Diáspora capítulo Colombia.
Red de Mujeres del Caribe Colombiano.
Red ¡Párala Ya! Nada Justifica la Violencia contra las Mujeres Valledupar.
Red Rojo y Violeta.
Revista Viento del Sur.
Servicio de Paz y Justicia en América Latina.
Sindicato de Trabajadores de Uniminuto (Sintrauniminuto).
Sintraime seccional Soledad, Atlántico.
Sindicato Nacional de Trabajadores del Transporte de Colombia (SNTT).
Sintraime seccional Soledad (Atlántico).
Sintramienergética Seccional Codazzi (Cesar).
Unión Sindical de Trabajadoras de los Hogares de Bienestar (Ustrahbin) Córdoba.
Wayuumunsurat Mujeres Tejiendo Paz.

Publicado en Colombia
Jueves, 15 Septiembre 2016 06:22

La movilización política y civil de las Farc.

La X Conferencia de las Farc, constituye un evento de la mayor trascendencia en la perspectiva de la terminación de la guerra y la construcción de una paz estable y duradera.

Son diversos los escenarios en que eso ocurrirá.

Es prioritario plantearse distintas cuestiones al respecto para que el análisis objetivo permita enriquecer el proceso de apertura democrática instalado con la Mesa de La Habana y sus correspondientes acuerdos.

El país entero presencia la movilización política de las Farc y la resistencia campesina y popular revolucionaria, en el marco de los acuerdos de paz firmados recientemente en La Habana.

La X Conferencia, máxima instancia de dicha organización, está en curso y las decisiones que allí se aprueben tendrán amplia repercusión en el rumbo que tome el campo político hacia el futuro.

La premisa de todo esto consiste en la decisión de suspender el uso de las armas en la controversia política y la lucha por el poder en todas sus manifestaciones sociales. La violencia no será el recurso para hacer prevalecer ideas políticas, religiosas o de cualquier otra índole. Postulado que compromete, ante todo, las elites oligárquicas dominantes, causantes de todas las violencias contra el pueblo para garantizar la perpetuidad de su dominio económico, social y político. La respuesta popular ha tenido siempre un carácter defensivo, expresada en la auto defensa y la guerra de guerrillas, como única manera de contrarrestar las periódicas campañas de exterminio, destrucción y desorganización de las clases subalternas.

Lo deseable es que la solución de los conflictos y la disputa por el poder ocurran sin el uso de la violencia contra el adversario. Lo deseable es que el monopolio de la violencia se de en términos democrático y de legalidad. Que los aparatos armados del Estado no sean manipulados por latifundistas, empresarios, banqueros, multinacionales y gamonales políticos para acrecentar y preservar sus aberrantes privilegios.

De no ser así, es probable que hacia adelante resurja la violencia política en la lucha que caracteriza el conflicto social.

Respecto de la movilización política civil de las Farc, que a mi juicio no contradice, pues la complementa correctamente, su histórica movilización políticomilitar, conviene formularse las siguientes preguntas: ¿Cuáles serán los escenarios en que la misma ocurrirá? ¿Será su formato el clásico de los partidos políticos o más bien se explorara un instrumento político de las masas en el que confluyan las distintas expresiones del movimiento popular y de la sociedad civil democrática? ¿Cuál será su horizonte de sentido y su programática de acción? ¿Cuál será su estrategia electoral de corto plazo y cual su estrategia política en los términos del ciclo que se inicia con el fin del anterior pautado por la Constitución de 1991?

Estas y otras preguntas es prioritario abordarlas en un análisis y un debate abierto y lejos de rigideces o posiciones dogmáticas como lo demanda la coyuntura de la “apertura democrática” conquistada por las prolongadas negociaciones entre el gobierno y las Farc, desde el año 2011, la cual se incluye en el histórico Acuerdo para poner fin al conflicto social y armado y construir una paz estable y duradera.

Respecto de los escenarios de dicha movilización es posible identificar los siguientes:

Primero. El del Estado y las instituciones gubernamentales es el más notable y contundente. La propia Mesa de conversaciones en funcionamiento desde agosto del 2012, con los delegados plenipotenciarios, es el punto matriz de una disputa que hoy se proyecta en las instituciones pactadas como el bloque de constitucionalidad, el paquete de leyes Fast Track en el Congreso, las facultades especiales de paz del Ejecutivo, el Acuerdo especial humanitario radicado en el Consejo Federal Suizo y el Consejo de Seguridad de la ONU, el Fondo de Tierras, el Tribunal Especial de Justicia, el Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, Ecomun, el cuerpo elite contra el paramilitarismo y la corrupción de los gamonales, la Comisión de garantías, la Comisión de Verificación, el Consejo Nacional de Seguridad para la paz, la representación en el Consejo Electoral, los derechos de la mujer, los derechos de las comunidades étnicas, la actualización del catastro rural, las emisoras comunitarias, las zonas campamentarias y de ubicación, el foro para establecer las bases de garantías para los Movimientos sociales, la Ley de amnistía e indulto, la erradicación manual de los cultivos de uso ilícito y otro grupo de instituciones y entidades de nivel estatal y gubernamental en los que se radica un compromiso puntual sobre la paz.

Segundo. La refrendación y legitimación de la paz mediante el plebiscito convocado para el próximo 2 de octubre, que compromete un amplio espectro de fuerzas políticas en abierta controversia con los sectores más retardatarios que abogan por la guerra y la confrontación violenta. Por lo visto, el Plebiscito por la paz y la vida liquidará el núcleo más siniestro de la vieja y retrograda política de los gamonales y negociantes de la guerra, que encarna el ex presidente Uribe Velez y su camarilla de politiqueros.

Tercero. La ruta de la dejación de las armas y los protocolos que regulan el Cese al fuego y de hostilidades bilateral y permanente, las zonas de ubicación y campamentarias, así como la presencia de los delegados guerrilleros en la vida pública local, regional y nacional, en acciones de pedagogía y agitación programática, suponen, en la práctica, una nueva función de los organismos armados del gobierno. Ejército y policía quedan inmersos en sentidos no convergentes con los códigos de la contrainsurgencia anticomunista. Generales y otros oficiales de las Fuerzas Armadas conocen de primera mano los análisis y explicaciones de los líderes guerrilleros sobre las causas y motivaciones de su larga gesta revolucionaria. Tiene la oportunidad de trascender la retórica de las guerras contra el terrorismo y el enemigo interno, implantada por los asesores gringos y los fanáticos de la extrema derecha reaccionaria nativa.

Respecto de los desafíos en lo que tienen que ver con los formatos de la acción de masas resulta apropiado plantearse la pertinencia o inutilidad de las tradicionales organizaciones partidistas de la acción política liberal. Los partidos son infraestructuras propias de la dominación burguesa, organizados como clubes o directorios de garaje, para desplegar la manipulación electoral mediante los recursos del clientelismo y el soborno al elector. Agréguele que el neoliberalismo ha profundizado su descredito e inutilidad como instrumentos de intermediación.

En tal sentido, conviene explorar en la experiencia postneoliberal reciente, otras estructuras con mayor capacidad de convocatoria y organización. Un instrumento político en el que converjan movimientos populares, sindicatos e izquierdas sociales y políticas, bien podría ser una metodología adecuada que proyecte, en una visión estratégica, la marcha popular y de la multitud, hacia un nuevo poder transformador y revolucionario que perfile las bases de nuestro socialismo.

Los retos son mayúsculos en esta materia. Los riesgos son enormes por causa de ciertos lastres dogmáticos, burocratizantes y de un hegemonismo mal entendido que bien pude estar capturado por los vicios de la partidocracia oligárquica: compra de votos, amiguismos de compadres y comadres, camarillas cerradas y grupúsculos sectarios.

Por lo pronto, tenemos un conjunto de factores para la transición como son la representación en las cámaras legislativas con 6 voceros sin voto, la eleccion de 10 parlamentarios en el año 2018, las 16 circunscripciones electorales especiales, el Estatuto de la Oposición, las partidas presupuestales indicadas, un Canal de televisión para la paz, las emisoras comunitarias, la reforma electoral, un Instituto de pensamiento, un organismo de difusión programática y un amplio sistema de garantías y seguridad para hacer frente al paramilitarismo y los grupos criminales de la ultraderecha.

Desde luego, todos estos son problemas que deben resolverse en el marco de los códigos establecidos en el texto del Acuerdo pactado para construir la paz y que será oficializado el próximo 26 de septiembre por las partes en la ciudad de Cartagena.

El Pacto, tan odiado y detestado por la ultraderecha, es la fuente de sentido político en el ciclo que despega con una un protagonismo sustancial de la resistencia campesina, popular, social y democrática.

Publicado en Colombia

Hablar con Joao Pedro Stédile, es hacerlo con uno de los referentes más lúcidos de la izquierda brasileña que no baja los brazos frente a las dificultades planteadas por el golpe de Estado neoliberal. Fundador y dirigente del Movimiento Sin Tierra desde hace más de tres décadas y uno de los tantos hombres y mujeres que empujan la lucha desde el Frente Brasil Popular, está convencido que sólo la movilización popular en las calles es la única receta para desgastar y tumbar al gobierno de Temer, si es que no se produce el regreso a su cargo de Dilma Rousseff.

 

-¿A pocos días del 29 de agosto, de qué depende que Dilma pueda tener posibilidades de volver al gobierno en las actuales circunstancias? ¿Tiene alguna viabilidad pensar que “sólo se trata de convencer a seis senadores” para que ello se produzca?

 

-Dilma tiene posibilidades reales de regresar. Pero todavia es una incógnita, porque hay muchos factores que influenciaran al Senado. Primero, hay una posibilidad real que algunos senadores cambien el voto, o simplemente no comparezcan al juicio.

 

Segundo, el desempeño desastroso del gobierno golpista. Tercero, las denuncias que muchos senadores están involucrados en procesos de corrupción, cuarto el ánimo producido por la fuerza de las movilizaciones populares y quinto, las articulaciones locales de las perspectivas electorales en cada uno de los Estados de los senadores, que siempre van a reelección o disputan los gobiernos estatales, y la fama de golpistas, puede restarles muchos votos.

 

-¿Si el impeachment siguiera adelante y Dilma fuera destituida definitivamente, hay otra salida posible para los sectores populares que no sea esperar las elecciones venideras? ¿Es Lula la única gran esperanza?

 

-Si se consolida el golpe, habrian entonces varias formas de seguir la lucha contra Temer. Por un lado, ingresar un reclamo en el STF (Supremo Tribunal Federal) porque Dilma seria alejada del gobierno sin cometer delito alguno y entonces no hay base legal para ello.

 

Además, continuar las movilizaciones contra el gobierno, para disputarle las calles. Tercero, es posible que si el gobierno Temer se desgasta mucho ante la opinión pública la propia burguesía lo cambiaría. Para eso basta impugnarlo, ya que hay un proceso en el Tribunal Superior Electoral y eso lo alejaría del gobierno en enero o febrero próximo. El reemplazo sería por elecciones indirectas en el Congreso. Y en ese caso, la burguesía ya tiene el candidato, que es el ministro golpista de Hacienda, el banquero Henrique Meirelles. De no concretarse nada de eso, los movimientos populares seguiremos en la lucha para tumbar el gobierno de Temer y exigir un plebiscito popular, para que el pueblo pueda decidir sobre temas temas requeridos por los diferentes movimientos populares: a) si está de acuerdo con anticipar las elecciones presidenciales (que son en octubre de 2018) b) si está de acuerdo en realizar elecciones generales; y c) si está de acuerdo que se convoque una Asamblea Constituyente exclusiva para realizar una reforma politica, en el sistema electoral brasileño.

 

-En este período en que Temer se ha hecho con el gobierno a través de un golpe palaciego, ¿ cuáles son a su entender los retrocesos más grandes producidos para los sectores populares?

 

Temer cerró el Ministerio de Desarrollo Agrario, por donde pasaban todos las políticas públicas hacia la agricultura familiar y campesina. Cerró los tres ministerios que protegían los derechos humanos, a las mujeres y a la comunidad negra. Implementó una política económica tipicamente neoliberal. La crisis económica se profundizó y la tasa de desempleo en la industria es del 15%, llegando a 30% entre los jóvenes.

 

Además, Temer ha puesto en marcha una ley que rompe la ley actual del petróleo, y permitirá la privatización de las reservas del pre-sal.

 

De hecho la Petrobras, bajo su comando ya vendió activos y privatizó uno de los pozos de petróleo más ricos de hidrocarburos. Un pozo que valía 80 mil millones de dólares lo vendieron a las trasnacionales por 8 mil millones de dólares. Ahora amenaza con que culminado el golpe, va hacer la reforma provisional, aumentando en diez años la edad mínima para jubilarse. Va a hacer una reforma en las leyes laborales, que prevé incluso aumentar la jornada de trabajo. Va a imponer que las reglas del trabajo serán firmadas solo entre las dos partes, obreros y patrones. Y promete aprobar una ley en el Congreso que libera la venta de tierras al capital extranjero.

 

-¿Temer y su gobierno están débiles como cuando comenzaron o se han ido consolidando en estos meses? ¿Siguen siendo los “preferidos” de quienes los impusieron desde el exterior o también pueden estar esos sectores pensando en un recambio?

 

-Creo que el gobierno Temer, ademas de golpista e ilegitimo, es totalmente provisorio. Por eso esta tratando de hacer, de la forma más rápida. los cambios neoliberales que ningún gobierno con base electoral haría. Además su gabinete está totalmente involucrado con la corrupción. Asi, creo que aunque tumbe a Dilma el dia 29 de agosto, la burguesia no mantendrá a Temer hasta diciembre del 2018. Él solo esta haciendo el trabajo sucio, para después abrir espacio para un candidato mas potable de la derecha en las próximas elecciones.

 

-¿Está la izquierda popular brasileña en la cual tú y el MST están integrados, satisfechos con lo hecho hasta ahora a nivel de resistencia? ¿Qué se plantean a futuro para confrontar con el gobierno Temer?

 

-Claro que no estamos satisfechos. Tenemos muchos retos de corto plazo para poder enfrentar a los golpistas. La clase trabajadora sigue en casa, no se movilizó. Quien sí lo hizo fueron los militantes, los sectores más organizados. Pero el 85% de la clase sigue viendo novelas.

 

Para eso, tenemos que redoblar los esfuerzos como movimientos populares para llegar hasta la clase obrera, demostrar los graves riesgos que tenemos, y estimular su participación en la calle.

 

Estamos discutiendo la viabilidad de una huelga general, contra el golpe. Pero hace 28 años que no se hace huelgas políticas. La clase obrera no ha estado educada para eso.

 

Seguiremos con movilizaciones a corto plazo, como por ejemplo ahora, el 5 de agosto en la apertura de las Olimpiadas, y después en la semana de la votación.

 

A medio plazo, el reto principal es que debemos seguir organizados en el Frente Brasil Popular como un nuevo espacio de unidad popular, y debatir la necesidad de construir un nuevo proyecto de país que por ahora la izquierda no tiene. Por eso, aparte que la derecha hará todo lo posible para inviabilizar una candidatura de Lula, solo su presencia en el pleito no será suficiente. Tenemos que presentar al país un nuevo proyecto que supere lo que fue el neodesarrollismo, que ya se agotó.

 

De todos modos, veo el futuro con optimismo, a pesar de las dificultades actuales y de las derrotas que sufrimos. La crisis abre un nuevo tiempo de cambios. Y para eso, las fuerzas populares necesitan redoblar sus esfuerzos para recuperar el trabajo popular y debatir un nuevo proyecto para el país, que represente cambios estructurales en la sociedad. Así que tendremos dos años de mucha disputa, de lucha de clases, de batalla de ideas.

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